El cultor mirandino, Augusto López, nos habló de su pasión

"EL TAMBOR ES LA VIDA"

Augusto López ha dedicado su vida entera al arte de fabricar y tocar el tambor, actividad que lleva de la mano con su vocación de cuidar y servir a los demás, y que desarrolla con gran éxito en la sede del Instituto para la Capacitación y Recreación de los Trabajadores, situada en Higuerote.

Hoy en día, este cultor mirandino ha decidido llevar su pasión por el golpe de tambor a los niños de esa región, pero también hasta los de las distintas parroquias caraqueñas, que, desde ya, están solicitando cupo en la sede central del Incret para aprender, como es debido, las técnicas de la percusión mirandina.

  • ¿Qué es para usted el tambor?

  • Para mí el tambor es la vida. Es una manera de acercarme a mis raíces y de contarle a la gente que no sabe de esto lo atractivo y apasionante que es el toque de tambor.
  • ¿Usted cree que en Venezuela ha habido suficiente apoyo para quienes gustan y practican la percusión mirandina?

  • Anteriormente, no tanto como hubiéramos querido. Hoy día, con la Revolución Bolivariana, el apoyo ha sido total.
  • ¿Y el Incret? ¿Cómo ha recibido que usted, como trabajador, quiera además regalar todo lo que sabe a los niños y jóvenes?

  • Se han portado fabuloso conmigo. Yo creo que esta nueva directiva, en especial, nos ha apoyado mucho. Yo les he fabricado varios tambores y me los han comprado. Y además ahora me ofrecen dar clases.
  • ¿Usted considera que la cultura mirandina se ha perdido?

  • Si, de hecho se ha perdido notablemente. Con este ritmo nuevo, el reggaeton, ahora los niños no aprenden a bailar ni a tocar el tambor, sino a bailar y a cantar ese tipo de música, que tiene otros orígenes.
  • ¿Cuál sería entonces la manera de conservarla?

  • Enseñarle a todos, desde el más pequeño hasta el más grande, que de ahí es donde proviene. Que la quieran, la expresen y la esparzan por otras tierras.
  • ¿Cuáles son los instrumentos que usted elabora y toca?

  • Elaboro la Mina, el Culo e’ puya, los Redondos, la Fulía y el conjunto Quitiplás. Y toco lo que me pongan.
  • ¿Y cuál de ellos disfruta más?

  • Sin duda alguna la Mina, es "sabrosita".
  • ¿Entonces, usted es un cultor en toda la expresión de la palabra?

  • Me considero más bien un protector de la cultura. Es muy importante para mí que la cultura mirandina, y por ende la venezolana, llegué a otros países. Pero cultor no está mal (risas).

López ha participado en las fiestas de San Juan, San Pedro y Cruz de Mayo, famosas a lo largo del territorio nacional por ser celebraciones llenas de magia y encanto, de tambor y baile.